Archivo de julio de 2010

Video Iniciación en Reiki Do In

Una de las técnicas de uso del Símbolo TIANG formado
con las manos para lograr una potenciación de las capacidades sanadoras
y fortalecimiento en el campo áureo.
Para ello es necesario tener incorporado el Símbolo
en el sistema de Chakras.

Los símbolos no fueron creados por el hombre, sino para el hombre. Son patrimonio de la humanidad.
No pertenecen a ningún tipo de técnica terapéutica en particular y mucho menos, aún, a religión alguna o secta.
Los símbolos fueron creados en el Universo y su destino es la humanidad en la Tierra y en cuantas otras formas de vida similares a la nuestra existan en él.


Las formas ovales o circulares tienen un altísimo poder de captación de energía. Este símbolo en particular, cuya definición y propiedad es la de ser el “símbolo universal del amor”, contiene en sí mismo parte de los misterios de la creación.
El trazado circular significa la expansión de la creación, y los dos triángulos son el mandato inicial que el Creador dió a sus colaboradores inmediatos.
El primer triángulo (el de la izquierda) corresponde a la creación de los dioses, quienes crearon luego todo lo que conocemos como nuestra galaxia.
El segundo triángulo corresponde a la creación del hombre, de quien se dice que fue hecho a imagen y semejanza de Dios o de los Dioses.
El primer triángulo ya está totalmente terminado, pero el segundo – si bien está trazado por completo – aún no ha concretado su objetivo que es, precisamente, el de dar por finalizada la etapa evolutiva del ser humano. Obsérvese que al seguir el orden de los números para trazarlo, tanto el primero como el segundo triángulo finalizan en ascenso.
Cuando todo el proceso termine (pueden pasar miles de años), los triángulos insertarán sus vértices en el centro de la espiral. Esto es lo que significa volver a la fuente, al origen, a nuestro Creador.
De allí la frase bíblica…

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza”

lo que no significa que seamos iguales a Dios. Si bien este símbolo está incorporado al código energético del ser humano, la gran cantidad de actitudes negativas (odio, envidia, rencor, celos) hacen opacar su actividad, y de allí que sea absolutamente necesario estimularlo con el trazado del mismo sobre el chakra Corona y sobre aquellos lugares donde han de reunirse muchas personas (paredes y sillas). Su manifestación es inmediata.
La prudencia me lleva a no mencionar en el presente volumen otros usos que tiene este símbolo combinado con los demás y asistido por una forma de respiración especial, pues la curiosidad suele mover al hombre – muchas veces – a efectuar prácticas desconocidas, no con un objetivo legítimo sino por el mero hecho de ver si el símbolo “funciona” o no; y como sí funciona, no se lo debe usar con ligereza.
Hago referencia, específicamente, al uso que puede dársele para revertir la forma de pagar el karma, procedimiento que, una vez ejecutado, no se puede cambiar. Es por eso que, al trabajar con este símbolo, debe existir un absoluto convencimiento de que no se volverán a repetir actos equivocados, con la conciencia de que ellos son negativos o dañinos.
Cuando te enseñe cómo hacerlo, será porque ya sabrás a qué me refiero en este párrafo y, en se caso, yo cumpliré con mi obligación de informarte y enseñarte y tu deberás asumir la responsabilidad.

Orlando Guzmán

 

El símbolo Cho Ku Rei fue creado para permitirnos atraer la energía hacia el sitio deseado. Recuerda que esa energía es perfecta. Se trata, nada más y nada menos, que de la Cálida y Perfecta Energía Original.
El símbolo tiene la condición de concentrarla para ser emitida de manera potenciada.
Al trazar el símbolo sobre las palmas de las manos, lo que estás haciendo es producir una apertura mayor en ambas terminales emisores de energía, pero al haber sido trazado de manera superficial, su tiempo de duración es reducido.
Si deseas aumentar la intensidad de la energía y extender su tiempo de duración, debes obrar de la siguiente manera:
1) Efectúa primeros los ejercicios respiratorios no menos de tres veces con tus manos en posición como si fueras a orar. En la última inhalación que efectúes, no sueltes el aire, es decir, no exhales.
2) Con la palma de tu mano derecha traza el símbolo Cho Ku Rei  sobre el músculo pectoral lo más cerca posible a tu hombro izquierdo y haz lo mismo con tu mano izquierda sobre el lado derecho.
3) Con el aire contenido en tus pulmones, haz un soplo sobre cada músculo pectoral.
4) Repite lo mismo que ya aprendiste en las palmas de tus manos.

En el hoyuelo de los músculos pectorales cercanos al hombro hay en cada uno de ellos, un importante centro regulador de energía. Son los chakras laterales. Al trazar los símbolos sobre ellos, potencias sensiblemente el tránsito de energía hacia las manos, y al estar éstas también más abiertas – por el trazado del símbolo -, la emisión de energía es mucho mayor. Practícalo y compruébalo.

Otro complemento con el Cho Ku Rei:
Cuando tengas que darle energía a alguien para ayudarlo a sanar, pídele que se acueste boca arriba o que se siente en una silla. Si está acostado, asegúrate de que te quede espacio para estar sentado detrás de su cabeza.
Traza sobre su cabeza (chakra corona) el símbolo Cho Ku Rei y, recién entonces, comienza la terapia. Obviamente, para dar la terapia ya debiste haber trazado los símbolos en tus hombros y manos.
Mientras no cierres tus manos, la energía fluirá libremente de las palmas de ellas. No importa cual sea la posición en la que las ubiques, mientras las dejes allí no menos de 3 minutos.
Asegúrate de no torcer tu espalda. No coloques una mano sobre la otra; esto recién podrás hacerlo cuando avances en los conocimientos y sepas bajo qué circunstancias puedes hacerlo.
Las manos van una al lado de la otra o bien una enfrentando a la otra, dejando en el medio el sector del cuerpo al que quieres darle energía (efecto horno).

Orlando Guzmán

Mucho se ha dicho sobre este símbolo; por ejemplo, que debe enseñarse sólo cuando se alinea a un Maestro, que no puede darse a conocer ni mostrárselo a nadie; que sólo hay una versión válida de dicho símbolo. Esto no se ajusta a la verdad.
Desde hace más de veinte años, he observado este tipo de deficiencias en la enseñanza, y, si me remonto a las explicaciones que me daba mi Maestro al respecto, debería transportarme, por lo menos, a noventa años atrás, dada su experiencia, conocimientos y sabiduría.
Los símbolos han ido sufriendo modificaciones (no llevadas a cabo, precisamente, por los hombres) a lo largo de la existencia del ser humano y cada una de ellas se encuentra incorporada en los códigos energéticos del mismo.
La evolución del humano ha requerido las distintas modificaciones a las que hago referencia sin que las mismas invaliden la capacidad de acción de los símbolos antiguos, ya que los seres humanos que aún no han evolucionado (sea por tozudez o por haber sido recientemente creados) responden tambiñen a ellos. No hay nada que la energía vital proveniente del Cosmos no pueda lograr: sólo hace falta conocer como utilizarla.
Este símbolo significa la expansión de la energía creadora. Se desarrolla desde su centro y espiral. En su parte superior hay una pequeña capa o agregado que, desde tiempos inmemoriables, está relacionada con la creación del ser humano. El pequeño cierre que se observa como una especie de llave obedece a un tiempo límite por completarse; y el rayto en su interior está relacionado con el ir y venir de la vida, la muerte y su evolución.
Al aplicarse este símbolo (ya veremos cómo y dónde) se provoca un aumento en las vibraciones, el que permite corregir los desajustes provenientes entre materia y espíritu.
Para utilizarlo por tu cuenta, dibújalo antes que el Cho Ku Rei en todos los lugares que te he indicado anteriormente. El procedimiento debe iniciarse con el Dai Ko Myo. Una vez dibujado en todos los centros, incluso las manos, contiene la respiración y soplas como te indiqué. Recién entonces dibujas el Cho Ku Rei.
Trázalo también antes de iniciar la terapia sobre el chakra corona de la persona a tratar. Al trabajar con los dos símbolos, estás siendo conductor y emisor de dos vibraciones energéticas diferentes, pero siempre positivas para la salud.

Orlando Guzmán

El Sei He Ki debe ser uno de los símbolos más antiguos conocidos.
Por cierto, su incorporación en la creación del ser humano se destinó al desarrollo de su psiquis como un medio que permitiera regular, incentivando y descontaminando, sus pensamientos.
Obviamente, los pensamientos parásitos y los resentimientos hicieron estragos en ese mecanismo tan sensible que abarca el sistema de Chakras y, al igual que ocurre en una computadora, esos “virus informáticos” pusieron en serio riesgo el programa de evolución del hombre.
Tuvieron que crearse nuevos programas (nuevos símbolos) para que el tan afectado código genético respondiera nuevamente al código energético. De allí que el campo de la investigación y manipulación del genoma humano, con el propósito de lograr la perfecta clonación, no dará el resultado esperado; por lo contrario, el riesgo que se correrá en dicho sentido – si se continúa insistiendo – será el de caer en una verdadera catástrofe.
Te preguntarás por qué soy tan categórico y terminante en esta afirmación. Pues bien: no dudes de que desde el Cosmos nos vigilan tanto como lo hacen otros seres desde otra dimensión inmediatamente superior a la nuestra; y es tanta la contaminación que contiene el genoma humano, que las únicas intenciones que alberga no se corresponden en absolutio con el amor y la bondad.
Sólo prevalece la intención de perdurar y gobernar la materia en todas sus manifestaciones terrenales, con el propósito de generar más poder malsano.
Si las intenciones fueran honestas y sanas – preservar únicamente los genes – ya lo habrían logrado, tal como lo hicieran en su oportunidad los creadores del Arca de Noé.
El código energético gobierna al código genético de allí que, ante la sorpresa de la ciencia, sucedan muchas veces los milagros en materia de salud y enfermedad.
Los pocos pero grandes sanadores que ha tenido la humanidad provenían de ésta, pero habían logrado evolucionar en términos totalmente reales. Eso lo habilitaba, desde dimensiones superiores a ejecutar los típicos actos de sanación que se consideraban milagrosos.
Eran canales de conducción y transmisión de esa energía proveniente del código energético.
Trazar el S.H.K. involucra de por sí la movilización de dos energías con vibraciones diferentes;  pero no siempre da el resultado esperado o al menos “no” un resultado de la magnitud necesaria esperada.
El S.H.K. es, actualmente, un símbolo de accionar suave, lo que lo convierte en un complemento inevitable de otro símbolo si se desea tener resultados más contundentes.
El S.H.K. sirve para contrarrestar la emisión de energía de la tierra, llamada en términos modernos “redes de Hartmann” o, como se la llamaba antiguamente, “bocas de los demonios” o “pilares del diablo”.
También sirve para ser trazado sobre el lecho de una persona enferma: en la cabecera, en la zona del tórax y en la que ocupan los pies. Esto desintegra energías negativas o alteradas provenientes del enfermo.
Si lo trazas sobre tu propio lecho en los tres lugares mencionados y lo repites durante 3 noches, has de notar cambios en tu descanso; pero si bien luego de los tres días se advertirá el beneficio, durante el transcurso de ellos los cambios serán molestos.
Para utilizar el símbolo durante una terapia, inclúyelo al final de los otros dos símbolos. Puedes repetirlo al trazarlo sobre el chakra cordial y el chakra sacral o ventral.

Orlando Guzmán

Este es uno de los símbolos más completos. En cada trazo se observa (comenzando desde arriba) que está sintetizando cada uno de los pasos de la creación, a saber:

  1. El gran misterio de no saber más de nuestro Creador que lo que podemos saber.
  2. La creación de los Dioses.
  3. El pacto de los Dioses para continuar con la obra de la creación.
  4. El rompimiento de dicho pacto y la gran guerra de los cielos.
  5. El triunfo de uno de ellos y el dictado de las leyes karmáticas en su totalidad.

Te preguntarás por qué a este símbolo lo definen como “sin pasado, sin presente, sin futuro”. Bien, la razón es que no conocemos el pasado tal como es, no vivimos el presente tal como creemos y no nos dirigimosa un futuro cierto, pues somos los artífices de él.
Este símbolo moviliza el código energético en varios aspectos y lo hace aún más cuando aprendes a combinarlo con otros símbolos.
Por ahora, aprende sus trazos y acostúmbrate a utilizarlo nada más que en aquellas situaciones que consideras embarazosas. Por ejemplo, frente a una inevitable muerte (tanto la tuya como la de un semejante).
Si se trata de la tuya, puedes trazártelo aún después de haber fallecido (desde tu cuerpo espiritual); también puedes trazártelo frente a situaciones confusas o de díficil resolución. Ello facilitará la respuesta, pues la misma te será dada desde otra dimensión (la cuarta).

El símbolo se imprime en la totalidad del tórax o de la espalda y solamente debes pedir mentalmente, mientras lo trazas, que se logre una solución acertada.

Orlando Guzmán

Dentro de la gama de símbolos que estoy autorizado a mostrarte, éste es, quizás, el más simple, pero también uno de los más poderosos.
Al igual que los demás, tiene usos múltiples y también combinaciones múltiples. El Tiang es definido como “el poder de los cielos”.
Su forma oval está relacionada con el chakra laríngeo (5to. chakra) al que se lo asocia el “soplo o aliento de vida” y “primero fue la palabra o el verbo”; y cada una de las cuatro aristas corresponde a cada uno de los chakras inferiores (tierra, agua, fuego y aire).
Es uno de los más importantes símbolos que compone la técnica terapéutica llamada CHI SHENG HUO (aliento de vida).
Si bien mi Maestro poseía el conocimiento para usarlo en la totalidad de sus capacidades y combinaciones (incluyendo la resurrección), por razones obvias ligadas a mi falta de preparación y evolución muchas de sus combinaciones no me fueron enseñadas.
Las que conozco las iré enseñando en los próximos libros y son las que corresponden con el alineamiento o formación de CHI SHENG HUO en su iniciación, Maestría Superior y Maestros Superiores; asimismo con la desimpregnación de energías negativas inteligentes o no y la cauterización de heridas energéticas en el subconsciente, a las que muchas veces – la mayoría – suele confundirse con posesiones.

Orlando Guzmán

El Raku es el símbolo utilizado para sellar el trabajo efectuado con un conjunto de símbolos; por ejemplo, al iniciar a una persona.
Mi recomendación es que no lo uses hasta no estar debidamente preparado; no porque corras algún riesgo, sino porque estarías bloqueando cada trabajo que consideres terminado, por lo cual, si necesitaras repertirlo, deberías formar un nuevo bloque que, en lugar de enriquecer o potenciar al anterior, quedaría tal cual lo hiciste.
Ningún símbolo fue creado para la maldad o para provocar daño como muchas personas o maestros inexpertos dicen. El uso o trazado equivocado de un símbolo no actúa en función de la equivocación, si no en función de la intención y creo que esto no merece más explicación que la que doy.

Orlando Guzmán

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