Mucho se ha dicho sobre este símbolo; por ejemplo, que debe enseñarse sólo cuando se alinea a un Maestro, que no puede darse a conocer ni mostrárselo a nadie; que sólo hay una versión válida de dicho símbolo. Esto no se ajusta a la verdad.
Desde hace más de veinte años, he observado este tipo de deficiencias en la enseñanza, y, si me remonto a las explicaciones que me daba mi Maestro al respecto, debería transportarme, por lo menos, a noventa años atrás, dada su experiencia, conocimientos y sabiduría.
Los símbolos han ido sufriendo modificaciones (no llevadas a cabo, precisamente, por los hombres) a lo largo de la existencia del ser humano y cada una de ellas se encuentra incorporada en los códigos energéticos del mismo.
La evolución del humano ha requerido las distintas modificaciones a las que hago referencia sin que las mismas invaliden la capacidad de acción de los símbolos antiguos, ya que los seres humanos que aún no han evolucionado (sea por tozudez o por haber sido recientemente creados) responden tambiñen a ellos. No hay nada que la energía vital proveniente del Cosmos no pueda lograr: sólo hace falta conocer como utilizarla.
Este símbolo significa la expansión de la energía creadora. Se desarrolla desde su centro y espiral. En su parte superior hay una pequeña capa o agregado que, desde tiempos inmemoriables, está relacionada con la creación del ser humano. El pequeño cierre que se observa como una especie de llave obedece a un tiempo límite por completarse; y el rayto en su interior está relacionado con el ir y venir de la vida, la muerte y su evolución.
Al aplicarse este símbolo (ya veremos cómo y dónde) se provoca un aumento en las vibraciones, el que permite corregir los desajustes provenientes entre materia y espíritu.
Para utilizarlo por tu cuenta, dibújalo antes que el Cho Ku Rei en todos los lugares que te he indicado anteriormente. El procedimiento debe iniciarse con el Dai Ko Myo. Una vez dibujado en todos los centros, incluso las manos, contiene la respiración y soplas como te indiqué. Recién entonces dibujas el Cho Ku Rei.
Trázalo también antes de iniciar la terapia sobre el chakra corona de la persona a tratar. Al trabajar con los dos símbolos, estás siendo conductor y emisor de dos vibraciones energéticas diferentes, pero siempre positivas para la salud.

Orlando Guzmán

Bookshelf 2.0 developed by revood.com